Cobra fuerza la idea de hacer diarios sin fines de lucro en Estados Unidos
- Domingo, Marzo 8, 2009, 4:10
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(AP) En momentos en que fuertes declinaciones en los ingresos ponen en duda el futuro de muchos periódicos, una idea que está cobrando fuerza es la conversión de los diarios en entidades sin fines de lucro exentas de impuestos y financiadas por fondos de donaciones.
Aunque considerado por muchos una posibilidad muy remota, un cambio tan radical podría ser la salvación de la industria y de su vital papel en una democracia.
Es por ello que el modelo de fondos de donaciones está atrayendo renovada atención, a medida que los diarios realizan despidos masivos, recortan sus entregas a domicilio y realizan otras reducciones drásticas para contrarrestar el desplome de las ganancias por publicidad en medio de una recesión que se ha sumado a los problemas generados por la migración de lectores a la internet.
David Swensen, que administró uno de los mayores fondos de donaciones del mundo como jefe de inversiones en la Universidad de Yale, dijo que ese modelo “mejoraría la autonomía de los diarios al tiempo que los protegería de las fuerzas económicas que ahora los están destruyendo”.
“Al financiar nuestras fuentes más valiosas de noticias los liberaríamos de las restricciones de un modelo de negocios obsoleto y les ofreceríamos un papel permanente en la sociedad, al igual que las universidades de Estados Unidos”, escribió Swensen en un reciente artículo de opinión en The New York Times.
Pero primero, la idea deberá superar el escepticismo de los propios diarios que busca beneficiar. Hay quienes dicen que el modelo de donaciones podría poner a los diarios en deuda con sus donantes, y darles estatus de exención de impuestos podría impedirles respaldar a candidatos y publicar editoriales sobre propuestas de leyes.
En un nivel más práctico, los escépticos cuestionan si los millones y millones de dólares necesarios para crear un fondo semejante pueden ser recaudados durante la peor recesión que haya vivido el país en decenios.
Cuatro compañías de diarios, incluyendo los dueños de Los Angeles Times, Chicago Tribune, The Philadelphia Inquirer y el New Haven Register, se declararon en bancarrota en meses recientes, mientras que el Rocky Mountain News publicó su última edición en febrero. Diarios en Seattle y Tucson podrían cerrar si no encuentran compradores muy pronto, y el San Francisco Chronicle enfrenta la misma suerte si no reduce gastos.
Los periódicos están teniendo que revaluar todos los aspectos de sus operaciones, incluyendo su condición de entidades de lucro, dada su incapacidad para generar suficientes ingresos en la internet para compensar las pérdidas en prensa.
Más organizaciones sin fines de lucro dirigidas a estimular el periodismo investigador están ingresando al sector, incluyendo ProPublica y empresas iniciadas en las últimas semanas en Boston University y la Universidad de Wisconsin.
En el 2007, las víctimas del cierre de diarios en Minnesota formaron Minnpost.com con 850.000 dólares donados por cuatro familias. Esa entidad sin fines de lucro atrajo además el apoyo de más de 900 donantes y varias fundaciones, entre ellas la Fundación de John S. y James L. Knight, encabezada por el ex editor de The Miami Herald.
La misión de Minnpost es producir el periodismo local profundo que sus creadores dicen ha declinado a causa de los recortes en la industria.
Pero esos proyectos son relativamente pequeños y los fondos de donaciones son raros.
La Radio Pública Nacional (NPR), cuyo fondo recibió una importante donación de 194 millones de dólares de Joan B. Kroc en el 2004, se apoya principalmente en financiamiento de sus estaciones miembros y patrocinadores empresariales. Los ingresos provenientes de donaciones generarán apenas 6% de sus fondos este año fiscal.
Crear un ambiente para sostener las operaciones de un diario será más difícil.
Aunque ve con buenos ojos la propuesta de Swensen, Alberto Ibarguen, presidente de la Fundación John S. and James L. Knight, dijo que los obstáculos incluyen convencer a los accionistas a que vendan y a las fundaciones a que inviertan en un sector en declinación.
Los periódicos y sus banqueros necesitarían ofrecer un precio justo a los accionistas, o enfrentarían rechazo y demandas legales, dijo Rick Edmonds, analista de negocios de medios de comunicación para el Instituto Poynter, una organización periodística sin fines de lucro financiada por el diario St. Petersburg Times, en Florida, que sufre en carne propia los mismos problemas del sector empresarial.
Joel Kramer, director de Minnpost.com, dijo que, ante la ausencia de suficiente dinero de filantropía para financiar varios periódicos, una opción mejor sería apoyar a innovadores y operaciones nuevas como Minnpost.
GlobalPost, una de esas nuevas empresas, que busca estimular los reportajes internacionales, trató inicialmente de recaudar fondos como entidad sin fines de lucro, pero los donantes potenciales deseaban cuantificar el impacto del trabajo y el proceso de solicitar subvenciones habría tomado demasiado tiempo, dijo Charles Sennott, director ejecutivo y cofundador. Global Post finalmente decidió adoptar el modelo empresarial más tradicional y recaudó más de 8 millones de dólares de inversionistas individuales.
No obstante, los partidarios del modelo de donaciones dicen que los diarios tienen bienes únicos que desempeñan un importante papel en el servicio público, incluso si ello rinde pocos beneficios financieros.
Las mayores organizaciones periodísticas se gastas millones de dólares para proveer cobertura desde regiones remotas y peligrosas en todo el mundo, recursos que no pueden ser igualados por bloguers ni periodistas independientes. Pero a causa de los problemas de costos, muchos periódicos, incluyendo The Sun of Baltimore, the Boston Globe y The Philadelphia Inquirer han cerrado sus corresponsalías extranjeras.
Los diarios además han podido dedicar cada vez menos recursos al tipo de periodismo investigador que puso al descubierto el caso Watergate y los Papeles del Pentágono, que detallaron actividades secretas de Estados Unidos en Vietnam.
Un fondo de donaciones tal vez no ayude a preservar la versión impresa de un diario, pero podría salvar funciones centrales, caras, como corresponsalías extranjeras y periodismo investigador mientras los diarios realizan su transición a la internet, dijo Steven Coll, ex director administrativo de The Washington Post y ahora presidente del centro de estudios New America Foundation.
“Yo pienso que uno de los grandes periódicos va a hacer eso eventualmente”, dijo Coll. “Quienquiera que lo haga primero tendrá la ventaja”.