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Una ONG de la ciudad
de Buenos Aires que defiende
los valores cristianos "Fundación Argentina del
Mañana" denunció la publicidad de la crema Caladryl por considerar
que trata a la mujer como un objeto
sexual.
En carta dirigida al Presidente del Consejo de
Autorregulación Publicitaria, Sr. Luis de la
Fuente, la
Fundación Argentina del Mañana llevó a su
conocimiento las fuertes protestas que suscitó el
aviso publicitario de Laboratorios Pfizel para
difundir el uso del fármaco Caladryl.
Días
antes, el Sr. Luis de la
Fuente había efectuado auspiciosas declaraciones
al diario “La Nación” sobre el exitoso funcionamiento de
la autorregulación publicitaria durante el año pasado, lo
que hace esperar una rápida intervención del organismo a
su cargo.
Tanto más
que el presidente del CONARP declaró al mismo diario que
“si bien la autorregulación es una responsabilidad
compartida por todos los sectores involucrados, la de los
anunciantes es la mayor, debido a que son ellos los que
inician, aprueban y pagan los anuncios que se publican”.
Las
quejas contra la publicidad en cuestión se originan por
cuanto reduce a la mujer a la condición de objeto sexual
comerciable y a impulsar por el mal ejemplo precoces
actitudes sexuales, claramente reprobables.
La mayor
parte de las protestas proviene de matrimonios y futuros
padres de familia preocupados por el relajo moral que
padece nuestra sociedad y cuyo “exhibidor” es la
televisión.
“Si bien aun no tenemos hijos, dice una de las
cartas recibidas, queremos como propios a los hijos de
nuestros hermanos y estamos preocupados y apesadumbrados
por como se les roba la inocencia y se les cercena la
niñez. Esta publicidad es un claro ejemplo de lo poco que
valora esta sociedad la integridad moral de los niños”.
La nota
elevada por la Fundación hace hincapié en que el Consejo
de Autorregulación Publicitaria postula en su Código de
Ética que “la publicidad debe respetar los principios
de la moral y las buenas costumbres, así como las normas
legales vigentes”. Por esa razón, le cabe analizar el
anuncio cuestionado así como discutir y aplicar las
conclusiones que la sociedad organizada aguarda
justificadamente en casos como éste en el cual –inclusive
en el horario de protección al menor– una expresión
comercial arrolla a niños y adolescentes, como también a
la dignidad de la propia maternidad y la sagrada
institución de la familia.
Fuente: Fundación
Argentina del Mañana
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