Nuevas estrategias comunicacionales para los bienes culturales
 

La promoción de políticas culturales y comunicacionales no escapa al período de la denominada globalización. Los Estados, empresas y organismos independientes de los países desarrollados así como también de los subdesarrollados, se debaten entre distintas estrategias para lograr insertarse en el mercado mundial de bienes culturales. Asimetrías en la producción y el consumo de estos bienes.
En décadas anteriores se intentaba realizar un estricto control de los flujos comunicacionales y culturales –por ejemplo, a través de la fijación de cuotas de tiempo a la difusión de programas foráneos y nacionales en cada país-. Sin embargo, el antropólogo y filósofo Néstor García Canclini, sostiene que actualmente esos controles resultan casi imposibles por varios motivos. En primer lugar, porque hay una desterritorialización de la producción artística, que se traduce en programas, películas, telenovelas que presentan características culturales internacionales y no locales. En segundo lugar, porque ha habido un encarecimiento en la producción, acompañado de una increíble concentración monopolística.
En el marco de la globalización, las opciones no son parejas para todos. Los países periféricos necesitan plantear políticas culturales que les permitan ampliar sus capacidades y a su vez ubicarse en posiciones menos desventajosas en relación con los países centrales. Esta asimetría es reflejada por los datos que brinda el sociólogo chileno, Manuel A. Garretón, quien indica que hacia 1994 América Latina sólo ocupaba el 0,8 por ciento de las exportaciones mundiales de bienes culturales.
El intelectual Aníbal Ford, en una entrevista concedida al diario La Capital en septiembre de 2005, ha expresado que las industrias culturales ya están ocupando lugares claves en los productos brutos internos de los países centrales. Para Ford, política y cultura constituyen dos campos que de ningún modo pueden ser vistos como campos separados. Ante la ardua tarea de definir políticas culturales y comunicacionales adecuadas, se plantean diferentes tendencias. Una de las posiciones consiste en exaltar las tradiciones locales, frente a la apertura económica y cultural. Otra de las tendencias que se registra es la exportación de melodramas y músicas folclóricas, que es vista como una posibilidad de insertarse en el mercado mundial de las comunicaciones. Por último, existen ciertos países –pertenecientes al llamado Tercer Mundo-, que presentan una producción extremadamente débil, mientras que el consumo de productos culturales asciende cada vez más.
Un sector donde se hacen particularmente  evidente las dificultades de supervivencia de la producción cultural es la industria editorial. Durante el siglo pasado, Argentina y México por ejemplo, consiguieron brillar en esa área, alcanzando una gran participación en la circulación internacional de bienes. Pero en los últimos años, la caída de las economías de esta región y el avance español modificaron esa situación. A partir de 1989, alrededor de 400 empresas editoriales mexicanas entraron en quiebra. En el caso argentino, son alentadores los últimos datos brindados por el CEP (Centro de Estudios para la Producción), que señalan que luego de la crisis de 2001 el sector editorial ha comenzado a mostrar síntomas de mejoría. Desde 2004 se registra una suba de la cantidad de ejemplares y recomposición de la rentabilidad. No obstante, el nivel de producción local continúa siendo bajo frente al alto nivel de importaciones. Por otro lado, cada vez es mayor la injerencia de empresas en la financiación de proyectos editoriales. Unilever -para su marca Sedal- sumó a la editorial Planeta a la campaña "La vida te despeina". El resultado fue un libro que lleva el eslogan de la campaña por título y para el cual fueron convocadas escritoras como la española Rosa Montero, Ángeles Mastretta, Angélica Gorodischer y Marcela Serrano, entre otras.
En el área de las artes escénicas, distintas voces se alzan desde Madrid para promover un cambio en las políticas públicas aplicadas al mundo de la cultura en la capital. Rosa León, concejal responsable del área de las Artes del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, califica a la política cultural madrileña como una política “de nuevos ricos”, donde lo único que  se prioriza es el dinero y no la calidad de los espectáculos. A principios de este año, se ha dado a conocer un informe, solicitado y pagado por la Concejalía de las Artes del alcalde Ruiz-Gallardón a la empresa privada de gestión cultural La Fábrica, cuya conclusión es que "Madrid no ocupa un lugar destacado entre las grandes capitales europeas, ni ha renovado su oferta cultural". Esta situación se extiende a otras capitales del mundo, donde distintos sectores de la sociedad se hacen escuchar para poner en marcha nuevas políticas culturales y comunicacionales que estén al alcance de todos; y donde se valorice la calidad del contenido y la estética, por sobre lo económico.
En esta era de la globalización, se ha puesto de moda un nuevo fenómeno que algunos publicitarios han definido como advertainment. En una entrevista realizada en 2005 por el diario Clarín, Rodrigo Figueroa Reyes, elegido "creativo del año" por el concurso Advertising Age, declaró que "Es el fin de la publicidad tradicional. Las marcas llegaron a los contenidos para quedarse". El Advertainment puede ser definido como una combinación de publicidad y entretenimiento en inglés. Se trata de un novedoso tipo de mecenazgo -en la era de la saturación publicitaria- en el cual se fabrican productos culturales a medida de las necesidades estratégicas de las empresas.
Entre el debilitamiento de las culturas locales nacionales y la globalización, existen, no obstante, caminos intermedios. En gran cantidad de países de distintos continentes se han realizado alianzas para fortalecer las economías regionales en el plano de la competencia mundial. En la Unión Europea, por ejemplo, se ha hecho un acuerdo para diseñar marcos normativos comunes que ayuden a favorecer la circulación de programas europeos.

Referencias
• Secretaría de Cultura del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/produccion/industrias/observatorio/boletin/gacetilla9.htm


• Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
http://www.crim.unam.mx/cultura/informe/art10.htm


Autor: María Torreche. Estudiante de Ciencias de la Comunicación (Facultad de Ciencias Sociales - Universidad de Buenos Aires)