Psicología y relaciones públicas
 

El hombre tienen temperamento heredado, carácter adquirido por su educación y cultura, deseos, pasiones, esperanzas, temores, fe, motivaciones y sentimientos. Intereses distintos influyen constantemente en su conducta, así como lo hacen el ambiente, sus amigos, compañeros de trabajo de grupo social, intelectual y de otras clases. Y, ¿cómo dejar esto de lado al proyectar las relaciones públicas?.
Los públicos a los que se dirigen las relaciones públicas están formados por individuos que deben ser considerados como unidades completas y únicas que a veces coinciden o no entre sí. Por ejemplo, y entre otros factores, las ideas de una persona acerca de lo agradable y lo desagradable dependen de muchas cosas y entre otras de su educación.
Y resulta primordial en las relaciones públicas conocer esas inclinaciones humanas.
Toda injusticia, o lo que creemos injusticia aunque solo sea en la imaginación, crea profundos resentimientos.
Cualquier identificación de una compañía, gobierno u organización con causas antipáticas o repudiadas -independientemente si es con razón o no- puede causar daños irreparables. Por eso, al tratar con seres humanos hay que considerarlos en su individualidad y en su conjunto, con sus ideales y con sus fobias, con su tradición, razones y sin razones. esa consideración tiene que ser objetiva. Si los resentimientos o prejuicios son equivocados, la función de conseguirla es informativa, educativa y cultural, ero el hombre de relaciones públicas tiene un propósito básico: el de mostrar una imagen sana y verdadera de la organización que presenta, y necesita apartar cuidadosamente todo lo que pueda enturbiarla.
Por todo ello, y particularmente cuando se está haciendo relaciones públicas internas, hay que recordar los siguientes principios esenciales: a) el trabajo es una actividad en grupo; b) las relaciones de los adultos están determinadas primordialmente por las características de sus trabajos; c) el deseo de reconocimiento personal, de seguridad y de participación son más importantes para el desempeño que las condiciones físicas externas del trabajo; d) los motivos de queja generalmente son síntomas del temor del empleado de que pueda perjudicarse su posición social; e) los grupos tienen una influencia decisiva en los hábitos: f) la inadaptación de una empresa a la formación de grupos sociales en constante cambio amenaza su estructura y exige una atención continua a las relaciones humanas dentro de la misma.
En definitiva, al efectuar relaciones públicas en adición a los aspectos sociológicos, psicológicos y de comunicaciones, hay que tener en cuenta la política de la empresa o repartición, los sistemas organizativos de la difusión de su imagen, los diversos públicos a los que nos dirigimos, los programas que se adopten y los medios que se utilicen.

Autor:  Fernando Fernández Escalante. Abogado. Director de Cursos y Posgrados en la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas y Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Católica Argentina. Colección Ciencias Empresariales. Ed. OEL. Buenos Aires. 1968