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En el Japón
de nuestros tiempos, la relación de superior-subordinado
entre los individuos puede ser muy conspicua, o bien tan
sutil que a un extraño le resultará difícil discernirla
y mucho menos apreciarla. Pero está allí y es muy
poderosa.
En la actualidad, el concepto vertical de
superior-subordinado se expresa casi siempre tanto en la
situaciones de negocios como en las educacionales, con
los términos de okay o “junior”, y semphai
o “senior”. En el vocabulario japonés hay un palabra que
significa “igual” doryo, pero se usa muy
rara vez porque prácticamente siempre hay algo que hace
que una persona sea superior o inferior a otra. En
efecto, las sociedades iguales en los negocios son muy
raras en Japón, debido a que son muy pocos los
individuos que pueden funcionar como iguales.
La base de la relación semphai-kohai es
educacional y económica, además de que incluye al factor
tiempo. Se relaciona específicamente con las escuelas a
las cuales ha asistido la persona, con el año de su
graduación, el nivel educacional alcanzado, en donde
tuvo lugar su experiencia en relación con cualquier otro
individuo específico, la organización para la cual
trabaja, la longevidad con la compañía, el volumen y la
importancia de la compañía ú organización, y el título o
grado del individuo.
Mientras que la relación de superior-inferior les
concierne específicamente a los individuos que asisten a
la misma escuela o que trabajan en la misma organización
(y aquellos que asistieron a la misma escuela y trabajan
para la misma organización), la posición que un
individuo adquiere por haber asistido a una universidad
de prestigio y por estar empleado por una compañía
importante o un ministerio del gobierno también lleva
consigo una posición social general, para no mencionar
los elevados ingresos que garantiza.
Aún cuando el individuo que se graduó de la escuela X,
trabaja par ala compañía Y y ha llegado a un rango Z en
la jerarquía administrativa, no está obligado a
comportarse como un subordinado en cualquier contacto
casual con otro individuo cuya escuela o empresa exceda
en rango a las suyas, es muy probable que lo haga si se
llega a conocer el “linaje” superior de la otra persona.
Por consiguiente, el sistema de superior-inferior basado
en al educación/el trabajo que impera en Japón afecta a
todos y cada uno de los individuos en el país, en una
forma o en otra. Incluso el individuo que provienen de
una familia opulenta y de “nombre” es nominalmente
inferior a sus compañeros de clase señor en la escuela y
más adelante a sus colegas señor en el trabajo.
Incluso si la compañía es propiedad e la familia, debe
comportarse en la forma prescrita para los subordinados.
Kata-gaki. El rango lo es
todo
La clave del
sistema estructurado de superior-subordinado de Japón es
el kata-gaki o “rango”. Todo y todos tienen un
rango, ya sea dentro de la escuela a al que asisten o
dentro de la organización para la cual trabajan, primero
sobre la base de sus antecedentes educacionales, después
e su antigüedad y, por último, de su capacidad de
congeniar con los demás, de su personalidad y de su
talento.
En el mundo de los negocios, así como en cierto número
de profesiones, el rango específico de los individuos
(los que tienen un rango) se expresa pro medio de
títulos que por lo común terminan con el sufijo cho,
que significa “jefe” o “líder”. Por encima de estos
símbolos obvios del rango está la posición de compañía o
de la organización en la cual el individuo tiene ese
rango. Mientras mayor es el rango de quien lo emplea,
más elevada será la posición de cualquier individuo
dentro de la organización. Esta posición se exhibe
visualmente por medio de un escudo de la compañía o de
la organización que usan en la solapa los empelados de
la mayoría de las corporaciones importantes y de las
oficinas de gobierno.
Autor:
Boye de Mente en "La etiqueta y la ética
japonesas en los negocios" Cap. 2 Ed. Mc Graw Hill,
Méx. 1992.
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