|
BRUSELAS.14/12/2006-
Se interrumpió el informativo y no advirtió de que
era ficción hasta pasada media hora.
Una ficción televisiva que cortó anoche la
programación y simuló la independencia de la
región belga de Flandes atemorizó a la audiencia y
desencadenó una avalancha de reacciones, en un
acontecimiento que el primer ministro, Guy
Verhofstadt, ha calificado de "mal gusto" e
"irresponsable".
El programa, emitido por la cadena pública
francófona RTBF, imitó la célebre transmisión de
'La Guerra de los Mundos' de Orson Welles
improvisando falsas conexiones en directo
con el Parlamento flamenco en Bruselas y con el
Palacio Real, desde donde supuestamente el rey
Alberto II viajó a África junto a la familia real
para aguardar la evolución de los acontecimientos.
La emisión combinó dos cuestiones fuente de
polémicas: por una parte un falso especial
informativo con periodistas auténticos de la
cadena y políticos emitiendo reacciones,
y por otro el nacionalismo flamenco
y las relaciones con la región francófona de
Valonia.
Tras la avalancha de llamadas y mensajes de texto
por móvil (SMS) de los espectadores, que
bloquearon la centralita de la cadena de
televisión y su sitio web, las reacciones
políticas empezaron a sucederse.
El primer ministro Verhofstadt, liberal flamenco,
calificó la iniciativa televisiva como "una
muy mala emulación de Orson Welles,
de muy mal gusto".
La ministra francófona del Audiovisual, Fadila
Laanan, llamó a consultas al administrador general
de la RTBF, Jean-Paul Philippot tras poner en
cuestión "la deontología de los periodistas que
participaron en la emisión", según la agencia
Belga.
Philippot ha defendido el programa, en unas
declaraciones en la radio de la RTBF, y ha
afirmado que estuvo "dentro de los límites de la
deontología" profesional.
El presidente de la región de Valonia (sur de
Bélgica) y líder de los socialistas, Elio Di Rupo,
calificó la emisión como una iniciativa "que sumió
a los ciudadanos en un temor increíble".
Frente a esas opiniones, el líder de los
ultraderechistas flamencos del Vlaams Belang, el
independentista Filip Dewinter, afirmó que
"gracias al reportaje (de la RTBF) a partir de
ahora podemos hablar libremente de la
independencia de Flandes y de Valonia".
Dewinter, que acordó participar en la emisión y
mantener el secreto para "producir un efecto de
máximo impacto", afirmó que gracias a ella los
políticos "son desde ahora conscientes de que
la independencia de Flandes no es una
utopía romántica o una quimera, sino un
escenario realista si Valonia no está dispuesta a
consentir ciertas exigencias flamencas
esenciales".
La presidenta del Senado, Anne-Marie Lizin,
consideró "inadecuada" la iniciativa de RTBF,
mientras que el ministro de Defensa, André Flahaut,
calificó los hechos de "intolerables, inaceptables
y escandalosos".
"No se debe jugar con las instituciones", dijo
Flahaut, para quien "es triste que la RTBF no
tenga nada mejor que hacer para la audiencia".
Para dar veracidad al programa, éste comenzó
cortando en directo un informativo, y sólo
al cabo de casi media hora comenzaron a
aparecer cintillos que indicaban: 'Esto es una
ficción'.
Además, aparecieron imágenes del presidente de la
Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso,
supuestamente estudiando las implicaciones que la
división de Bélgica podría tener para las
instituciones de la UE con sede en Bruselas.
En cambio, otros elementos incluidos -como que se
había paralizado el transporte público en la
frontera entre Bruselas y Flandes, o que se exigía
el pasaporte para cruzar los límites- eran ya más
rocambolescos.
La credibilidad inicial de la transmisión, con
varios falsos directos, motivó también el que
varios embajadores extranjeros contactaran con sus
respectivas capitales para informar de los hechos.
"Bélgica
murió ayer por la tarde" afirma el titular del
diario de Flandes "Le Soir".
http://www.20minutos.es/noticia/182207/0/flandes/independiente/television/
|